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Los tratamientos de los niños con cáncer que apoya la Fundación Vivir más Feliz no se pueden detener ante la pandemia generada por el COVID-19. Es más, surgen nuevas dificultades. Es por eso que la empatía y solidaridad resultan fundamentales y nosotros seguimos trabajando sin parar junto a muchas personas y organizaciones.

Tenemos una buena noticia: Con el fin de aumentar el cuidado y protección de pacientes inmunodeficientes, como lo son los niños que tienen esta enfermedad, E-MOV —empresa de transporte ejecutivo 100% eléctrico— junto a Engie, pusieron a disposición de la Fundación 20 autos. Desde el 22 de abril comenzamos a trasladar niños desde 0 a 15 años de edad, junto a su Cuidador Principal, lo que se transforma en ayuda a unas 70 familias de pacientes en tratamiento.

 

El objetivo de esta gestión es asistir sus trayectos entre el TROI —centro oncopediátrico y de trasplante de médula ósea integral, creado por la Fundación y el Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna— y sus casas (o sus casas de acogida cuando son de regiones), velando así por el distanciamiento social fundamental por estos días.

“Nuestro trabajo apunta a mejorar la calidad de vida de niños con cáncer para que sigan siendo niños, algo que se complejiza en momentos de pandemia al aumentar el estrés, temor e incertidumbre. Ya no se trata sólo de procurar su bienestar general, sino de focalizar nuestro trabajo a su resguardo e integridad ante el COVID-19. El traslado al Hospital y el TROI, de manera lo más segura posible, es crucial para reducir posibilidades de contagio al no usar transporte público, tanto en los niños como en sus cuidadores principales. Sumando voluntades, vamos generando iniciativas que solos no podríamos impulsar”, señala Constanza Baeza, Coordinadora de Programas y Relaciones Institucionales de la Fundación Vivir más Feliz.

“Solo en la primera semana, cuatro familias fueron trasladadas para realizar sus tratamientos de forma segura y cómoda, por lo que manifestaron su alegría y gratitud. Esta nueva posibilidad permite disminuir no solamente el riesgo de contagio, también el estrés cotidiano y las dificultades de movilidad de estas familias en tiempos normales”, añade Olivier Estampes, Gerente Comercial de E-Mov.

La Doctora Milena Villarroel, Jefa de la Unidad de Oncología del Calvo Mackenna y del TROI, explica: “Un niño en tratamiento ambulatorio debe acudir de 1 a 5 días a la semana para sus exámenes, controles y tratamiento. En este contexto, no contar con esta ayuda significaría tener que hospitalizar a los niños, lo que implica una sobrecarga del sistema y un impacto en su calidad de vida, porque se trata de más hospitalizaciones y visitas restringidas en esta época. Hay que considerar que los 100 a 120 pacientes en tratamiento activo reciben un 80% de su tratamiento en forma ambulatoria”.

“Tenemos que proteger mucho más a nuestros niños”.

Daniela Amigo, Trabajadora Social de la Unidad de Transplante del hospital, relata: “Siempre la movilización es un problema. Nuestros niños deben trasladarse en movilización privada, no pueden usar micros o vehículos públicos, por el riesgo de contagiarse. Al ser niños inmunosuprimidos, cualquier contagio para ellos es muy complejo. Lo que para nosotros puede ser un simple resfrío, para ellos puede comprometer su estado de salud”.

“Siempre tenemos que ver cómo podemos hacerlo para que los papás puedan pagar un taxi, porque muchas veces no tienen el dinero; o cómo logramos que puedan cargar bencina, si es que tienen auto. Ahora con la pandemia eso se ha intensificado. Hoy tenemos más conflictos de movilización, porque tenemos que proteger mucho más a nuestros niños. Muchos papás se han quedado sin trabajo, por lo que hoy la movilización es un problema mayor. Por eso este convenio con E-MOV ha sido fundamental. Los conductores han sido súper amables y empáticos. A veces, los niños se demoran más del tiempo acordado, porque están en tratamiento, y ellos los esperan sin ningún problema. Los papás agradecen el trato y la cordialidad. No nos queda más que agradecer el apoyo”.

Para una mayor seguridad de todos los involucrados, los autos fueron adaptados con un separador de acrílico entre el conductor y los pasajeros. Además, cumplen con un riguroso protocolo de aseo e higienización entre cada trayecto.

En Chile, 500 niños son diagnosticados con cáncer al año, 400 de ellos se atienden en el sistema público y 110 en el TROI Calvo Mackenna.

Gracias E-MOV y Engie por este importante aporte por el cuidado y bienestar de los niños con cáncer, ¡pura energía para seguir adelante!


¡Juntos por la salud, bienestar y felicidad de los niños con cáncer para que puedan seguir siendo niños!

¿Quieres ser parte y regalar sonrisas a niños con cáncer? Hay muchas formas de ayudar, para conocerlas, te invitamos a conocerlas en www.vivirmasfeliz.cl/ayudar

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